Desde que apareció en la escena política, Podemos en general y sus dirigentes en particular han sufrido los ataques más fuertes que se han registrado en la historia de nuestra joven democracia.
Para evitar su ascenso se ha recurrido al insulto y la descalificación e incluso a mentiras y calumnias. Multitud de periodistas y medios han constituido una especie de legión dedicada en cuerpo y alma a combatir y descalificar sus propuestas, pasando sin solución de continuidad de la crítica política a los más crueles ataques personales.
Nunca se había visto algo así en nuestra vida política pero en cierta medida era previsible que haya sucedido.
Ya no se puede seguir disimulando la corrupción y los privilegios vergonzosos e ilegítimos de los que disfrutan los más poderosos del reino, desde Don Juan Carlos de Borbón y su familia hacia abajo, y a todos ellos entró el pánico cuando pensaron en la simple posibilidad de que unos advenedizos no solo pudieran llegar a gobernar sino a disponer de información sobre lo que hacen con España y con el dinero de los españoles detrás de la tramoya y de sus grandes declaraciones de amor a la Patria.
Los bancos, las grandes empresas, las familias "de siempre", muchos políticos e incluso partidos casi en su totalidad (como vemos que está pasando con las tramas urdidas por el PP en Valencia o Madrid) llevan años y años apropiándose a su antojo del Estado y de sus instituciones en beneficio propio. Y para salvaguardar sus intereses han tejido una red numerosa y tupida de "empleados" a quienes mantienen a base de las sobras que les deja su pillaje. Estos últimos (políticos que cobran complementos millonarios, periodistas, economistas…) son los encargados de elaborar el discurso social que oculta y legitima el estado de saqueo en el que vivimos, tirándose al cuello, si hace falta, de quien ose poner todo eso en cuestión. Los periodistas que acaba de descubrirse que están en cuantiosa nómina de El Corte Inglés o los sueldos millonarios que cobran otros en diferentes medios de comunicación de la derecha o la Iglesia son buena prueba de lo que digo.
Podemos no es sino una expresión de la indignación social cada día más generalizada ante todo esto y si no hubiera nacido de la mano de Pablo Iglesias lo hubiera hecho de la de cualquier otra persona o con otro nombre porque ya no se puede seguir aguantando lo que estamos viviendo, los escándalos de cada día, la corrupción galopante y una institucionalidad nacida de los consensos de la Transición que (nos guste o no) ya no da más de sí y se viene abajo.
Es normal que en este ambiente Podemos no haya podido construir con sosiego su discurso ni definir y asumir con suficiente serenidad la ética y la estética con la que se presenta a la sociedad. La vorágine de los hechos le ha obligado a improvisar y los ataques constantes y tantas veces tan injustos han debido someter a sus dirigentes a un acorralamiento abrasivo que impide pensar bien y hacer política "normal", y mucho más en condiciones tan excepcionales como las que vive España.
Creo, por tanto, que es injusto culpar a Podemos de todo lo que pueda estar haciendo mal o hacer responsables solo a sus dirigentes de sus fallos o ni siquiera de tantas contradicciones y pasos en falso como han dado (y que incluso algunos de ellos han reconocido en público). El medio ambiente que a propósito le han creado los grandes poderes financieros y mediáticos al sentirse asustados con su sola presencia posiblemente esté siendo sido tan responsable o más de la imagen (buena o mala, según se mire) y de la actuación con las que se presenta Podemos ante la sociedad.
Pero dicho eso, creo que no se puede obviar la parte de responsabilidad propia y los errores que a mi juicio pueden hacer que Podemos entre en barrena y frustre la confianza que ha recibido de millones de personas y votantes.
La presión ambiental, el acoso, las mentiras y los ataques antidemocráticos que día a día reciben Pablo Iglesias y sus compañeros no van a desaparecer porque forman parte de la idiosincrasia y del modo habitual de actuar de unos grupos de poder que siempre han creído que España es suya. Recuérdese lo que decían cuando el Partido Comunista trataba de abrirse paso, con todo derecho, en la democracia que nacía tras la muerte de Franco y lo que hicieron para evitar que fuera influyente. O los ataques que dedicaban a los socialistas que se disponían a gobernar España de la mano de Felipe González con una mayoría electoral nunca antes registrada. Son los mismos grupos que llegaron a decir que Rodríguez Zapatero era nada más y nada menos que cómplice de ETA o que ahora dicen que si hubiera un gobierno de cambio progresista España se hundirá en la miseria.
Pero, a mi juicio, el principal problema que está empezando a tener Podemos ya no es ese clima sino su propio comportamiento que lo reaviva y que no contribuye crear condiciones más favorables para que surja y se consolide la nueva forma de hacer política que en España se necesita tanto como el aire que respiramos.
La trampa en la que cae Podemos es responder a la prepotencia del poder oligárquico con arrogancia y chulería; a los continuos intentos que se hacen para excluir su disidencia con un discurso frentista que le separa de las grandes mayorías sociales. Su error fatal, creo yo, es hacer del lenguaje político una variación del espectáculo televisivo, una provocación constante y no ser consciente de cómo es y qué desea la inmensa mayoría de la gente común de España, a quien (según me parece a mí) no les va tanta bronca, ni el macarrismo, ni la faltas de respeto a los demás o a las formas más elementales de convivencia formal entre personas educadas. Se equivoca a mi juicio Podemos haciendo una interpretación masculina, agresiva, competitiva y tacticista de la política. Se equivoca cuando vocifera en lugar de susurrar y cuando agrede en lugar de extender la mano; cuando, en vez de ayudar a que se acerquen las gentes, abre tan drásticamente un surco insuperable entre "ellos", los buenos, y los demás, porque la sociedad es mucho más compleja y porque la casta (que existe) no es, sin embargo, todo lo que a Podemos le parece casta solo porque no es como Podemos. Podemos se equivoca en esta fase de negociación con su baile de ahora me siento, ahora me levanto, al renunciar a la estrategia y a los principios a cada instante o, al menos, cuando los pone tan a buen recaudo que parece que no los tiene. Se equivoca cuando en momentos de tanta agresión concentra todo lo que puede el poder interno y renuncia al abrazo de quienes quisieran estar al lado de sus dirigentes para animarlos, ayudarles y decirles al oído que sí se puede pero que, en realidad, solo se puede si lo intentamos todos y no solo unos cuantos ungidos de luz, poder personal y oportunismo.
Por último, me temo que Podemos, que hasta ahora ha dado muestras de haber sabido "leer" a la perfección los deseos de una gran número de españoles hartos de la corrupción y del bipartidismo que la amparaba, se confunde en la lectura más reciente de lo ocurrido en las últimas elecciones.
Tras el 20D, nadie puede imponer nada en el mapa político. Primero, porque aritméticamente no es posible, y segundo porque es cada vez más evidente que la gente común desea otro modo de hacer política, de ser político y de estar en la política. Y todo esto último no solo consiste en hacer demagogia con los sueldos, con los coches oficiales o con los recibos de unos cuantos taxis, ni en creer que la gente común solo es la que comúnmente hay en Podemos. Consiste en hablar de otro modo, en tener empatía incluso con quien no piensa como tú, en saber negociar y pactar con el contrario cediendo a veces, en construir sociedad y bienestar también con quien está en las antípodas de tu pensamiento (los viejos del lugar dirían con razón que no otra cosa es la lucha de clases, esa que dicen que ya ha desaparecido).
Podemos se está equivocando fatalmente porque actúa como si la correlación de fuerzas fuera otra de la que realmente existe. Con la que ha surgido del resultado electoral no es posible imponer la estrategia maximalista que Podemos se empeña en imponer, de modo que su comportamiento o es inútil o no tiene (como yo creo que le está pasando) credibilidad alguna (es muy difícil creer que quiere o puede llegar a acuerdos con otra parte quien le pone condiciones imposibles, quien no está dispuesto a renunciar a algo mientras que le exige a la contraparte que renuncie a mucho, o quien agrede sin necesidad y en el peor momento a quien le propone ser socio).
Y la consecuencia de apostar por esa estrategia maximalista es que Podemos no aprovecha la poderosa capacidad de negociación de la que dispone. De momento, no ha sido capaz de lograr que en los pactos que hay sobre la mesa se mejoren las propuestas sobre bienestar de millones de personas o de regeneración democrática y se eliminen las que suponen un paso atrás en este sentido. Y corre el riesgo de terminar convirtiéndose, como ya le ocurre en Andalucía, en una especie de fuerza política "de segunda división".
Las grandes palabras y los gestos y declaraciones rimbombantes se las lleva el viento. Lo que queda y lo que hace que una fuerza política se perciba por la ciudadanía como un auténtico motor del cambio social y del progreso histórico es su contribución efectiva a lograr mejores condiciones laborales, económicas y políticas en cada coyuntura y en correlaciones de fuerzas que no siempre son las favorables o deseadas. A veces, como puede suceder ahora, las estrategias de máximos pueden dar mínimos resultados y las apuestas minimalistas son las que proporcionan el máximo y mejor resultado de todos los posibles.
Podemos es ya un proyecto demasiado importante como para que se vaya por la borda por mor de brabuconerías y arrogancia.
* Juan Torres es catedrático de Economía Aplicada en la Universidad de Sevilla
* Crónica agradece al autor poder compartir sus opniones con nuestros lectores
Publicado primero en Público
Los grandes medios de comunicación solo se suelen hacer eco de los dos o tres candidatos presidenciales que tienen el apoyo de los poderes económicos y financieros de Estados Unidos. Pero cuando se celebran allí elecciones suelen presentarse también otros candidatos a veces con propuestas realmente interesantes, como ahora ocurre con Scott Smiths. En su página web (que puede verse aquí) hace una propuesta tan fácil como efectiva y revolucionaria para evitar que el gobierno siga generando déficits multimillonarios y una deuda que aumenta cada año sin necesidad de que las empresas y personas física sigan pagando impuestos para financiarlos.
La idea, expuesta de la manera más sencilla es la siguiente, tal y como él la expone en su web.
El presupuesto federal de Estados Unidos es de 3,9 billones (españoles, es decir, millones de millones) de dólares.
La renta personal en Estados Unidos es de unos 15 billones de dólares, de modo que tratar de financiar con ella los 3,9 billones del presupuesto obliga a establecer altos impuestos o a incurrir en grandes déficits.
La solución de Smith es la que muchos economistas y asociaciones cívicas como ATTAC venimos proponiendo desde hace años: establecer una tasar sobre una parte de la economía que hasta ahora está prácticamente exenta de cualquier tipo de gravamen, las transacciones financieras.
Las cuentas de Scott Smith para Estados Unidos son muy sencillas.
Según las estadísticas internacionales, el volumen de transacciones financieras de la economía estadounidense era de 4.456 billones de dólares en 2013 (sería fácil demostrar que en realidad es mayor, porque esas cifras suelen estar infravaloradas, pero podemos dejar las cosas así).
Eso significa, por tanto, que para financiar los 3,9 billones del gasto presupuestario haría falta exactamente el 0.0875%del total de las transacciones financieras (esa es la proporción que 3,9 billones representa de 4.456 billones). Es decir, que (redondeando) con una simple tasa del 0,1% sobre todas las transacciones financieras ya no sería necesario que ni las personas ni las empresas pagaran impuestos para financiar el gasto público (compárese ese 0,1% con el porcentaje que cada uno de ustedes paga de impuestos sobre su renta).
Lógicamente, esta misma propuesta se podría aplicar en Europa, en España y para el mundo en su conjunto y su efecto sería inmediato y de una eficacia impresionante. Valgan tres de ejemplos.
– El stock de deuda pública actual en todo el mundo es de 58 billones de dólares.
– El gasto público mundial anual es de unos 20 billones de dólares.
– La financiación establecida en la reciente cumbre de París para hacer frente al cambio climático fue de 100.000 millones de dólares al año.
Por otro lado, de los datos del Banco Internacional de Pagos se deduce, según una estimación bastante conservadora, que el volumen total de transacciones financieras en el mundo es de unos 11.000 billones de dólares.
Eso quiere decir que:
- a) Toda la deuda acumulada en el mundo se financiaría con una tasa única (un solo año) del 0,5% del total las transacciones financieras (58 billones/11.000 billones x 100).
- b) El gasto público mundial se financiaría con una tasa anual del 0,2% de todas las transacciones financieras (20 billones/11.000 billones x 100) y prácticamente ya no haría falta ningún otro impuesto.
- c) La lucha contra el cambio climático se podría financiar anualmente con una tasa del 0,0001% del total de las transacciones financieras internacionales.
Naturalmente, establecer en todo el mundo una tasa de este tipo y sobre una base amplia de las transacciones financieras conlleva complicaciones pero desde luego no mayores que las que implica mantener los sistemas fiscales actuales en todos los países. Además, con ella se ahorraría mucho dinero en personal y en gastos de administración, y nadie podría decir que se está estableciendo una medida confiscatoria o ni siquiera que atente contra el funcionamiento del sistema. Hablamos de un porcentaje verdaderamente ridículo.
¿Por qué no se adopta entonces? El candidato a la presidencia de Estados Unidos Scott Smiths dice que es porque hacemos frente a problemas del siglo XXI con instrumentos del siglo XIX. Lleva razón, pero yo creo que también se rechaza porque los poderosos que gobiernan el mundo no quieren ceder ni un céntimo. Lo quieren todo. Y también porque, en realidad, lo que les preocupa no es que haya más o menos impuestos sino que, gracias a la fórmula que acabo de explicar todos los seres humanos pudieran ejercer sus derechos, informarse, estudiar y conocer, el mundo sin ser esclavas día a día de la necesidad.
En cualquier caso, que nadie se confunda. La propuesta que acabo de hacer muestra que los problemas de déficits y deuda pública gigantescos que tienen las economías no se solucionan porque no se quiere pero eso no quiere decir que, incluso si se resolviesen por la forma que propongo, estuviese ya todo solucionado. Seguiría habiendo una predomino letal de la actividad financiera que antes o después acaba con la creación de riqueza que satisface nuestras necesidades y quedaría pendiente resolver otros muchos problemas. Sobre todo el fundamental de cómo generar los ingresos básicos para poder organizar la vida económica sin provocar los desequilibrios e injusticias que ahora hay. Y hay que tener en cuenta, además, que los impuestos no son útiles solo para recaudar sino también para incentivar o desincetivar determinadas actividades. Pero de eso hablaremos otro día.
* Juan Torres es catedrático de Economía Aplicada en la Universidad de Sevilla
* Crónica agradece al autor poder compartir sus opniones con nuestros lectores
Hace unos días firmé el siguiente Llamamiento para construir un espacio de convergencia europeo contra la austeridad y para la construcción de una verdadera democracia. Aconsejo leerlo y difundirlo.
En julio de 2015 asistimos a un Golpe de Estado financiero ejecutado desde la Unión Europea y sus Instituciones contra el Gobierno griego condenando a la población griega a seguir sufriendo las políticas de austeridad que ya habían rechazado en dos ocasiones a través de las urnas. Este golpe ha intensificado el debate sobre el poder de las instituciones de la Unión Europea, su incompatibilidad con la democracia y su papel como garante de los derechos básicos exigidos por los europeos.
Sabemos que existen alternativas a la austeridad. Iniciativas como "Por un Plan B en Europa", "Austerexit" o DiEM25 (Democracy in Europe Movement 2025) denuncian el chantaje del tercer memorando de entendimiento impuesto a Grecia, el fracaso económico que supondrá y el carácter antidemocrático de la UE. Reconocido por el mismo presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, quien declaró: "No puede haber decisiones democráticas contra los tratados europeos".
También somos testigos de la respuesta insolidaria (en ocasiones hasta xenófoba), de las Instituciones Europeas y de los Estados Miembros ante la llegada de refugiados procedentes de Oriente Medio y África, y ante el drama humano que ello conlleva. Remarcando la hipocresía del discurso de la UE respecto a los DDHH, que de forma indirecta, a través de la venta de armas o con políticas comerciales, es un actor clave en los conflictos que han provocado las recientes crisis humanitarias.
El régimen de crisis de la UE, iniciado hace ocho años y basado en la austeridad, privatiza los bienes comunes y destruye los derechos sociales y laborales en lugar de hacer frente a las causas iniciales de la crisis; la desregulación del sistema financiero y la captura corporativa de las instituciones de la UE a través de los grandes lobbies y las puertas giratorias. La UE promueve soluciones falsas negociando, con gran opacidad y sin apenas control democrático, tratados de comercio e inversión como el TTIP, el CETA o el TiSA, que eliminan lo que consideran barreras al comercio: los derechos y normas que protegen a la ciudadanía, a los trabajadores o al medio ambiente. Es el golpe definitivo a nuestras democracias y al Estado de Derecho, especialmente a través de los mecanismos de protección al inversor.
La actual UE está gobernada de facto por una tecnocracia al servicio de los intereses de una pequeña, pero poderosa, minoría de poderes económicos y financieros. Todo ello ha provocado el resurgimiento del discurso de la extrema derecha y de posiciones xenófobas y nacionalistas en muchos países de Europa. Los demócratas tenemos la responsabilidad de reaccionar ante esta amenaza e impedir que los fascismos capitalicen el dolor y el descontento de la ciudadanía, la cual a pesar de todo ha demostrado solidaridad ante la tragedia humanitaria que sufren cientos de miles de personas refugiadas.
La sociedad ya se ha puesto a trabajar por un cambio radical en las políticas de la UE. Movilizaciones sociales, como Blockupy, la campaña NO al TTIP, el Alter Summit, la huelga general europea en 2012, las Euromarchas, o el ingente trabajo realizado por numerosas plataformas ciudadanas y ONG's, suponen un valioso capital humano, intelectual e ideológico por la defensa de los Derechos Humanos, el respeto a la Tierra y a la dignidad de las personas por encima de intereses políticos y económicos. Creemos, sin embargo, que es necesaria una mayor coordinación y cooperación práctica para la movilización a nivel europeo.
Hay muchas propuestas en marcha para acabar con la austeridad: una política fiscal justa y el cierre de paraísos fiscales, sistemas de intercambio complementarios, la remunicipalización de los servicios públicos, el reparto igualitario de todos los trabajos incluidos los cuidados en condiciones de dignidad, la apuesta por un modelo de producción basado en las energías renovables, y reformar o abolir el pacto fiscal europeo – formalmente Tratado de Estabilidad, Coordinación y Gobernanza en la Unión Económica y Monetaria.
El ejemplo de Grecia nos ha mostrado que para hacer frente a la actual coyuntura debemos aunar esfuerzos desde todos los Estados Miembros y desde todas las esferas: política, intelectual y de la sociedad civil. Nuestra visión es solidaria e internacionalista.
Por estos motivos, queremos generar un espacio de confluencia en el que todas las personas, movimientos y organizaciones que nos oponemos a al modelo actual de Unión Europea y consensuar una agenda común de objetivos, proyectos y acciones, con el fin último de romper con el régimen de austeridad de la UE y democratizar radicalmente las Instituciones Europeas, poniéndolas al servicio de la ciudadanía.
Para ello proponemos convocar una conferencia europea los días 19, 20 y 21 de febrero en Madrid, y llamamos públicamente a participar en los debates, grupos de trabajo y exposiciones que allí se organizarán.
Primeras firmas
| Lola Sánchez | Eurodiputada, Podemos |
| Miguel Urbán | Eurodiputado, Podemos |
| Marina Albiol | Eurodiputada, Izquierda Plural |
| Javier Couso | Eurodiputado, Izquierda Plural |
| Susan George | Presidenta del Transnational Institute |
| Yanis Varoufakis | Economista, ex-Ministro de Finanzas griego |
| Ada Colau | Alcaldesa de Barcelona |
| Eric Toussaint | Portavoz CADTM |
| Zoe Konstantopoulou | Abogada, ex-Presidenta del Parlamento griego |
| Catherine Samary | Économiste altermondialiste, France |
| Ken Loach | Film director, UK |
| Mariana Mortagua | Diputada Parlamento de Portugal |
| Noam Chomsky | Lingüista, Filósofo y Activista, USA |
| Alexandra Strickner | Presidenta de ATTAC Austria |
| Alberto Montero | Diputado de Podemos |
| Adoración Guamán | Profesora de derecho del trabajo. Universitat de València, miembro del consejo científico de Attac |
| Alda Sousa | Ex-députée européenne, Bloco de Esquerda, Portugal |
| Alexandra Fernandez | Diputada al Congreso por la Marea |
| Alexis Cukier | Philosophe, Fondation Copernic, France |
| Alfred de Zayas | Relator Independiente de la ONU para DD.HH |
| Ana Benavente | Sociologue, IAC, Portugal |
| Andrej Hunko | Diputado Die Linke al Bundestag |
| Andy Storey | University College Dublin |
| Angela Wigger | Associate Professor, Radboud University, The Netherlands |
| Anna Gabriel | Diputada/o autonomico de las CUP |
| Antonio Baylos | Catedrático de Derecho del Trabajo. Universidad de Castilla la Mancha. |
| Antonio Sanabria | Profesor de economía de la Universidad Complutense |
| Antonis Ntavanelos | DEA – consejo político de unidad popular |
| Beatriz Talegon | Abogada, ex-Secretaria General de la Unión Internacional de Jóvenes Socialistas |
| Bibiana Medialdea | Profesora de Economía de la UCM |
| Bodo Ellmers | Eurodad, Brussels |
| Bruno Bosteels | Cornell University |
| Carlos Sanchez Mato | Concejal de Economía y Hacienda de Madrid |
| Carmen San José | Diputada Podemos CAM |
| Cédric Durand | Economista, Centre d'Economie de l'UniversitéParis-Nord-École des Hautes Études en Sciences Sociales, EHESS |
| Céline CAUDRON | Militante féministe (Belgique) |
| Cem Oyvat | Lecturer, University of Greenwich |
| Chris Hedges | Pulitzer Prize – Journalism |
| Christina Laskaridis | Miembro del Comité de la Verdad de la Deuda Griega |
| Christine Pagnoulle | President of ATTAC Liége |
| Christine Poupin | Portavoz del NPA, Francia |
| Christine Vandendaelen | Féministe, membre du secrétariat international du CADTM et CADTM Belgique |
| Corine Gobin | Politologue á lÚLB, Belgium |
| Costas Lapavitsas | Profesor de Economía en SOAS, Londres |
| Creston Davis | Founder, Director &Professor of Philosophy, The Global Center For Advanced Studies, GCAS |
| Daniel Munevar | Asesor Yanis Varoufakis y Miembro CADTM |
| Daniel PIRON | Ancien secrétaire interprofessionnel de la FGTB-Charleroi-Sud Hainaut (Belgique) |
| Daniel Tanuro | Ecosocialist Network |
| David Fernández | Diputada/o autonomico de las CUP |
| David Wagner | Député – déi Lénk, Luxembourg |
| Dimitris Sotiropoulos | Open University, UK |
| Eduardo Garzón | Economista |
| Ernest Urtasun | Eurodiputado de ICV,Grupo de Los Verdes/ALE |
| Eugénia Pires | Economist, Portugal |
| Fabio di Masi | Member of the Euro Parliament, Die Linke |
| Fátima Martín | Periodista y Miembro de la PACD |
| Fernando Luengo | Profesor de Economía Aplicada de la UCM y CCA de Madrid de Podemos |
| Florent Marcellesi | Portavoz de EQUO en el Parlamento Europeo , Grupo de Los Verdes |
| Francisco Louça | Bloco de Esquerda, Portugal |
| Freddy MATHIEU | Ancien secrétaire interprofessionnel de la FGTB Mons-Borinage (Belgique) |
| Gerardo Pisarello | Primer Teniente de Alcalde Barcelona |
| Gilbert Achcar | Professeur, SOAS, Université de Londres |
| Gilbert Lieben | General Secretary CGSP Wallonne, Trade Union |
| Gustave Massiah | Membre Fondateur de IPAM France |
| Heikki Patomäki | Professor of World Politics, University of Helsinki,Member of Board Vasemmistoliitto -Vänsterförbundet – The Left Alliance |
| Hilary Wainwright | Co-editor Red Pepper and Fellow of Transnational Institute, UK |
| Hugo Braun | Attac Germany |
| Huáscar Sologuren | PACD Madrid |
| Ioanna Gaitani | Ex diputada de Syriza-Red Network |
| Isabel Serra | Diputada Podemos CAM, Anticapitalistas |
| Jaime Pastor | Polítólogo y Editor de la revista Viento Sur |
| James Petras | Bartle Professor Emeritus, Binghamton University |
| Jean-François Pellissier | Portavoz de Ensemble |
| Jean-Francois Ramquet | General Secretary FGTB Liege, Trade Union |
| Jérôme Duval | Miembro PACD y CADTM |
| Joana Mortágua | Economista, Diputada del Parlamento del Portugal |
| Joao Camargo | Precários Inflexíveis, Portugal |
| John Hillary | Director de War on Want, UK |
| John Weeks | Professor Emeritus, SOAS, University of London |
| Jonathan Stevenson | Jubilee Debt Campaign |
| Jordi Sebastiá | Eurodiputado por Compromís, Grupo de Los Verdes |
| Jose María González (Kichi) | Alcalde de Cádiz |
| Jose Máría González Suarez | Presidente de la Fundación por una Europa de los Ciudadanos |
| Josep Manel Busqueta | Ex-Diputado autonómico de la CUP |
| Josep María Terricabras | Eurodiputado Grupo Los Verdes |
| Juan Torres | Catedrático de Teoría Económica y Economía Política. Universidad de Sevilla |
| Justa Montero | Activista feminista y miembro de la Asamblea Feminista |
| Katerina Sergidou | Red Network |
| Kenneth Haar | Corporate Europe Observatory, Denmark |
| Lídia Senra Rodríguez | Diputada por Alternativa Galega de Ezquerda (Galiza) no Parlamento Europeo |
| Lina Gálvez | Catedrática de Historia e Instituciones Económica. Universidad Pablo de Olavide |
| Lourdes Benería | Profesora Emerita Dpto. Planificación Urbana y Reginal Cornell University |
| Ludovica Rogers | Member of Debt Resistance UK |
| Luís Fazenda | Bloco de Esquerda, Portugal |
| Luka Mesec | Leader of Parliamentary Group of Zdruzena Levica, (United Left), Slovenia |
| Luke Cooper | Another Europe is Possible, UK |
| Malin Björk | Eurodiputada Partido de Izquierda, Grupo GUE/NGL – Suecia |
| Mamadou Ba | Bloco d´Esquerda |
| Manolo Garí | Economista, Anticapitalistas |
| Manolo Monereo | Doctor en Ciencias Políticas y licenciado en Derecho |
| Maria Bolari | Ex diputada de Syriza-Red Network |
| Maria Lucia Fatorelli | National Coordinator of Citizen Debt Audit Brazil |
| Marga Ferré | Ejecutiva IU |
| Mauricio Valiente | Concejal Ahora Madrid |
| Mehmet Ugur | Professor in Economics and Institutions,International Business and Economics, University or Greenwich |
| Michael Hardt | Duke University |
| Michael Hudson | ISLET: Institute for the Study of Long-Term Economic Trends, USA |
| Michael Lowy | Reseau Ecosocialiste International, France |
| Miguel López | SKP-Finlandia |
| Michel Husson | Économiste,membre de la commission pour la vérité sur la dette grecque (France) |
| Miska Seppaelae | Vasemmistoliitto -Vänsterförbundet – The Left Alliance |
| Moisis Litsis | Journalist, Greek Committee Against Debt, CADTM |
| Mónica Oltra | Compromís – Vicepresidenta de la Generalitat Valenciana |
| Montserrat Galcerán | Catedrática emérita de filosofía, Concejala de Ahora Madrid |
| Myriam Martin | Portavoz de Ensemble y Diputada Regional |
| Myriam Vander Stichele | (TNI/SOMO) The Netherlands SOMO esCenter for Research on Multinational Corporations |
| Nacho Álvarez | Secretario de Economía de Podemos |
| Natalia Munevar | Plataforma Auditoría Ciudadana de la Deuda – PACD |
| Nick Dearden | Director de Global Justice UK |
| Nikolaos Chountis | Eurodiputado Unidad Popular (Grecia) |
| Olivier Besancenot | Ex-candidato a las presidenciales del NPA, Francia |
| Ozlem Onaran | Professor of Economics and Director of GreenwichPolitical Economy Research Center, University or Greenwich |
| Pablo Carmona | Concejal Ahora Madrid |
| Pablo Echenique | Secretario General de Podemos Aragón y diputado en el Parlamento autonómico |
| Patrick Saurin | Portavoz del Sindicato Sud del Banco BPCE,Francia.Miembro del Comité de la Verdad sobre la Deuda Griega |
| Paul Murphy | Irish Socialist Party. Anti-Austerity Alliance Dublin, Ireland |
| Pauline FORGES | Enseignante, déléguée syndicale, membre de la LCR-SAP (Belgique) |
| Pedro Santisteve | Alcalde de Zaragoza |
| Penelope Duggan | Editor International Viewpoint, UK-France |
| Peter VELTMANS | Syndikalist ACOD Financiën, lid van de SAP-LCR (Belgium) |
| Philippe Marlière | Profesor de política europea en University College, London |
| Pierre Galand | Président du Forum Nord Sud, Belgique |
| Pierre Khala | Coprésident de la Fondation Copernic, France |
| Pierre Vanek | Député – Membre de Solidarités, Suisse |
| Quim Arrufat | Diputada/o autonomico de las CUP |
| Rastko Mocnik | Sociologist, Ljubljana, Belgrade |
| Rafael Escudero | Profesor de filosofía del derecho. Universidad Carlos III de Madrid. |
| Raúl Camargo | Diputado Podemos CAM, Anticapitalistas |
| Richard Wolff | The New School |
| Rommy Arce | Concejala Ahora Madrid |
| Rui Viana Pereira | Membre de CADPP, Portugal |
| Ruth Rubio Marín | Professor of Constitutional andPublic Comparative Law European University Institute |
| Sebastían Martín | Profesor de Historia del Derecho. Universidad de Sevilla |
| Sergi Cutillas | PACD, Miembro Comité de la Verdad sobre la Deuda Griega |
| Sofia Sakorafa | Member of the Euro Parliament, Greece |
| Sol Sanchez | Diputada IU-UP en el Congreso |
| Sonia Farré | PACD, En Comú Podem |
| Sonia Mitralia | Membre du CADTMet de l'Initiative "Femmes contre la dette et les mesures d'austerité" |
| Soren Sondergaard | MP for the Red-Green Alliance, Denmark |
| Srecko Horvat | Croatia – UK |
| Stanislas Jourdan | Mediaactivist, Basic Income, Quantitative Easing |
| Stathis Kouvelakis | Profesor en Kings College, Londres |
| Stavros Tombazos | Professeur d'économie politique, Université de Chypre |
| Stefan Zgliczynski | Editor of le Monde Diplomatique, Poland |
| Tariq Ali | New Left Review |
| Teresa Rodriguez | Secretaria General de Podemos y Diputada en Andalucía |
| Thomas WEYTS | SAP-LCR ,Belgique |
| Xabier Benito | Eurodiputado Podemos |
| Tom Kucharz | Miembro de Ecologistas en Acción, Spain |
| Yago Álvarez | PACD Madrid |
| Yayo Herrero | Ecologistas en Acción |
| Yorgos Mitralias | Promoteur "Manifeste Antifasciste Europeen" |
| Zbigniew Marcin Kowalewski | Chercheur et Editeur, Pologne |
Las elecciones han abierto un panorama político novedoso y complejo que no será fácil gobernar para los partidos y las fuerza sociales que hasta ahora han marcado el ritmo de la política en España.
- Ni el PP ni el PSOE pueden formar gobierno por sí mismos o con sus aliados “naturales” de otras ocasiones (los nacionalistas de derechas). Y tampoco con Ciudadanos porque no suman los diputados suficientes.
- Aritméticamente podría existir la posibilidad de una alianza de varios partidos como alternativa al PP y a Ciudadanos, al estilo de la que se formó en Portugal. Pero esa posibilidad no parece que pueda plantearse de entrada porque se enfrenta a un escollo de gran envergadura: la falta de sintonía en aspectos fundamentales como la política económica a seguir, la cuestión territorial y el alcance de las reformas de regeneración institucional a llevar a cabo.
- La única opción que permitiría formar un gobierno con estabilidad es la de la “gran coalición”, no necesariamente basada en un acuerdo de gobierno entre PP y PSOE sino simplemente en el “dejar hacer” por parte de este último. Sin embargo, aunque a corto plazo proporcionaría estabilidad y quizá réditos a los dos grandes partidos (que así podrían seguir siendo el sostén de un régimen que hasta ahora les ha beneficiado), podría ser una alternativa muy costosa para ellos teniendo en cuenta que Podemos y Ciudadanos les pisan los talones. En unas siguientes elecciones lo pagarían (sobre todo el PSOE) muy caro. Y eso, sin entrar a considerar que esta alternativa tendría que basarse en la sustitución de Pedro Sánchez como secretario general del PSOE, una opción fácil si hubiera tenido que presentar ayer su renuncia pero bastante más difícil ahora.
- La primera conclusión, por tanto, es que los resultados han empantanado la posibilidad de formar gobierno en España en las condiciones en que se venía haciendo hasta ahora, con un solo partido con mayoría absoluta o con uno dominante y con apoyos declarados y suficientes desde el primer día.
- Quien tiene en esta situación un papel muy difícil de desempeñar en las próximas semanas es el rey porque, si siguiera el uso actual de proponer mecánicamente como candidato al representante del partido más votado (algo, por cierto, que no es lo que dice la Constitución, como sibilinamente se quiere hacer creer), podría encontrarse en la sorprendente o al menos novedosa situación de fracasar en sus propuestas, lo que minaría su posición de mediador efectivo la primera vez que la realiza.
- Y a todo ello se añade que posiblemente a ningún partido le conviene que se repitan inmediatamente las elecciones, salvo quizá a Podemos y a las facciones que buscan nuevos liderazgos en el PP y el PSOE.
- Las fuerzas políticas que hasta ahora han aplicado o proponen las medidas socio-económicas que interesan y defienden los bancos, las grandes empresas y los grupos de presión más poderosos (el PP o Democracia y Libertad en el gobierno, Ciudadanos en su programa y el PSOE, aunque éste último de manera más contradictoria y limitada) tienen mayoría. Por tanto, puede decirse que el IBEX, que no se presenta a las elecciones, es en realidad quien las ha ganado.
- Los partidos que expresamente representaban los intereses de los grupos sociales opuestos a las políticas de recortes que defiende la gran patronal, a las de apoyo a los bancos y a las impuestas por la Unión Europea (básicamente, Podemos y sus aliados e IU) han obtenido un gran resultado pero a todas luces insuficiente (y peor que el hubieran obtenido de haberse producido en toda España la convergencia ciudadana que unos y otros no han sido capaces o no han querido poner en marcha). Solo incluyendo al PSOE existe la posibilidad de formar una mayoría (en todo caso exigua y no exenta de problemas, como he señalado antes) que pudiera estar dispuesta (como parece que puede ocurrir en Portugal) a evitar que la crisis y la recuperación posterior la sigan sufriendo y pagando los de abajo, al menos, en las condiciones ya de por sí limitadas que impone nuestra pertenencia a la Unión Europea y al euro.
- Por tanto, el PSOE es ahora mismo la gran incógnita y la fuerza determinante de lo que pueda suceder en España en los próximos tiempos. Pedro Sánchez y el resto de sus dirigentes tienen que decir por qué alternativa optan decidiendo si apoyan al PP, dejando que se sigan aplicando recortes y políticas que solo favorecen a los de arriba, o si respetan sus propuestas electorales y lo que parece que desean sus votantes y afiliados de siempre.
- Pero, sea como, lo más importante del nuevo panorama político español es que las cosas ya no van a ser ni mucho menos como antes. El nuevo escenario político no va a permitir que los grandes pelotazos, las políticas de recortes y el sistema de corrupción generalizada en beneficio (no nos engañemos) de las grandes empresas se resuelvan tan fácilmente como hasta ahora. Ya nada va a ser igual. Ahora hay un número muy elevado de parlamentarios comprometidos con la transparencia y con la regeneración y eso va a impedir que ocurran cosas como las que han venido ocurriendo mientras las instituciones miraban a otro lado. El IBEX puede haber ganado las elecciones pero ahora existe la posibilidad de evitar que siga decidiendo sin necesidad de presentarse a cara descubierta.
En definitiva:
– Aunque quizá sea inevitable que esta legislatura sea corta, no parece probable que se vuelvan a convocar inmediatamente las elecciones. Incluso más probable que eso me parece que el PSOE ceda ante las grandes presiones y apoye al PP.
– Lo que fundamentalmente necesita España, y lo que creo que han dejado claro las urnas, es un nuevo marco institucional y un modo diferente de abordar nuestros problemas. Es la hora de poner sobre la mesa y dialogar sobre los acuerdos y reformas básicas que cada partido desea o está dispuesto a poner en marcha en cuestiones fundamentales como:
a) la regeneración democrática que garantice una ley electoral menos desigualadora, medios públicos independientes, transparencia y lucha contra la corrupción y una administración de justicia decente y verdaderamente independiente, por ejemplo.
b) la recuperación económica con equidad que frene el incremento de la desigualdad y la caída de la masa salarial, que promueva la innovación y la apropiación del valor añadido, que prime la creación de empresas, de riqueza y empleo y que asegure el uso sostenible de los recursos y el respeto del medio ambiente.
c) la revisión de nuestra arquitectura territorial para reforzar la unión entre los españoles y la capacidad de decisión de los pueblos.
d) el fortalecimiento de nuestra posición en Europa y en el mundo siendo conscientes de que un pueblo sin soberanía es un pueblo esclavo.
Puede parecer una tarea de titanes y quizá lo sea pero simplemente porque requiere hacer algo que los españoles no hemos hecho (al menos suficientemente) hasta ahora: mirarnos unos a otros como conciudadanos y conciudadanas y no como adversarios por el hecho de simpatizar o votar a partidos diferentes.
Los partidos pueden iniciar ahora un diálogo de sordos, monologar tratando cada uno de imponerse unos sobre los otros o, lo que es peor, seguir comportándose como voceros de la banca y la gran patronal. O pueden favorecer la regeneración abriendo un nuevo tipo de participación y de deliberación política. Lo que no podrán hacer es seguir como antes.
* Juan Torres es catedrático de Economía Aplicada en la Universidad de Sevilla
* Crónica agradece al autor poder compartir sus opniones con nuestros lectores
En diciembre de 2012, Estados Unidos incluyó al Frente al-Nusra en su lista de grupos terroristas, y con razón (noticia de The Guardian aquí).
Hoy, después de los sanguinarios crímenes de París, ese Frente ha difundido por internet un video en el que agradece al Ejército Libre Sirio (ELS), al que las potencias occidentales califican como "moderado", que le haya proporcionado sistemas de misiles antitanque BGM-71 TOW (el video puede verse al final de mi comentario). Son misiles fabricados por Estados Unidos quien, directamente o por medio de sus aliados Arabia Saudita o Qatar, los pone a disposición de los grupos terroristas, tal y como informó, entre otros, The Washington Post (información aquí).
No soy historiador ni mucho menos adivino pero creo que no hace falta serlo para temer que estamos a la puertas de un nuevo conflicto bélico de incalculables consecuencias y que la situación se asemeja mucho a la anterior a la segunda guerra mundial. Cuando grandes multinacionales (Du Pont, Union Carbide, Westinghouse, General Electric, Goodrich, Singer, Kodak, ITT, JP Morgan…) e incluso los gobiernos de algunas potencias no solo vieron con buenos ojos sino que ayudaron a crear el monstruo de Hitler para defenderse del "peligro comunista". Cuando se quiso frenar ya era tarde.
De momento solo nos queda recordar a tantas víctimas y reclamar que se ponga freno a la violencia, aunque nos acusen, como se empieza a generalizar entre los portavoces del poder establecido, de "buenismo".
Prefiero eso a renunciar al ideal de la paz.
Es habitual que se quiera hacer creer que la escandalosa corrupción que sufrimos en España es cosa de unos cuantos políticos sinvergüenzas. La mayoría de los medios de comunicación y muchos dirigentes sociales se empeñan en decir eso para que la gente normal y corriente se aleje de la política, considerándola una actividad sucia, y se deje así vía libre a los empleados de quienes verdaderamente generan y se aprovechan de la corrupción, que no son otros que las grandes empresas y entidades financieras.
Una prueba indiscutible de esta última afirmación es lo que desde hace años viene sucediendo con las empresas eléctricas. El poder de mercado y la influencia política tan inmensa que han ido adquiriendo les permiten cometer auténticas estafas con la connivencia y colaboración del gobierno, de jueces y de antiguos presidentes del gobierno o ministros que están vergonzosamente en su nómina para ayudarles con su influencia institucional y política.
El ingeniero sevillano Antonio Moreno Alfaro viene desvelando desde hace tiempo todas esas estafas en su página web (http://www.estafaluz.com) y con este artículo y otros que iré publicando en este diario quiero ayudarle a difundir sus denuncias, al mismo tiempo que pido a quien las lea que haga lo mismo. Es el mejor apoyo y homenaje a un ciudadano ejemplar que está dedicando su vida a luchar contra la injusticia y la impunidad de las grandes empresas eléctricas españolas.
El robo al que voy a referirme en esta ocasión tiene que ver con el cálculo de la "potencias trifásicas normalizadas" que es preciso establecer para facturar la luz que se consume en las instalaciones domésticas (no se asusten los lectores, podrán entender todo lo que sigue sin saber una palabra de física o ingeniería eléctrica, y quién sí sepa y desee tener todos los datos, fórmulas y argumentos completos de Antonio Moreno Alfaro puede verlos en los siguientes enlaces: uno, dos y tres)
La cuestión, resumida de la manera más rápida y clara posible, es la siguiente:
- Mensualmente, la compañía eléctrica cobra al usuario el denominado "término de potencia", cuyo importe consta en la factura como "Facturación por potencia contratada". Dicho importe es calculado multiplicando la potencia contratada por un factor definido periódicamente por el Ministerio de Industria.
- Para calcularlo, el Ministerio de Industria publica en el Boletín Oficial del Estado la tabla de potencias normalizadas.
- Antonio Moreno Alfaro ha comprobado que, en el caso de las potencias trifásicas, el cálculo de la tensión normalizada que hace el Ministerio está mal hecho, porque en lugar de considerar que la tensión entre fases es 398,17 voltios, que es el valor correcto, redondea a 400 voltios.
- Este redondeo del Ministerio no afecta a cálculos de tipo eléctrico, pero sí a los de tipo económico.
- Como demuestra Moreno Alfaro, el redondeo solo supone un incremento medio de 42 watios (0,042 kW) en las potencias trifásicas normalizadas, que al precio actual del kW (3,50 euros mensuales) supone un exceso de 0,15 euros mensuales para un hogar con instalación trifásica. Pero si se tiene en cuenta el número total de instalaciones trifásicas en España (actualmente, cerca de tres millones) y que el exceso está siendo cobrado desde marzo de 2006, resulta que la cantidad facturada en exceso por las empresas eléctricas en perjuicio de las familias españolas supera ya los 35 millones de euros.
- Puede parecer que la cantidad media mensual cobrada en exceso por las eléctricas (0,15 euros) es despreciable, pero es preciso recordar que este tipo de compañías son capaces de cortar el suministro por esta cantidad. Eso hizo el 3 de febrero de 2009 la compañía Gesa en Mallorca: cortó el fluido de gas a una familia por el impago de una deuda de 0,15 euros y le facturó 168,265 euros por restablecérselo días más tarde.
Pero el escándalo no acaba aquí.
Cuando Moreno Alfaro se dirigió a la entonces llamada Comisión Nacional de Energía (actual Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, CNMC) señalando el "error" del redondeo, solicitando que se corrigiese y que se devolviera a los hogares lo cobrado de más, recibió una respuesta que sirve para conocer a favor de quién están las autoridades que supuestamente actúan como árbitros y defensores de los intereses nacionales.
En contestación a la demanda de Moreno, la Comisión le dice que el asunto no es de su incumbencia pero que, ya de paso, adjunta un informe (documento dos) en el que sentencia que el cálculo del Ministerio es correcto porque éste estableció las tarifas según las tablas de potencias elaboradas por ella misma, ¡¡por la propia Comisión Nacional de Energía!! Y concluye diciendo que las empresas distribuidoras han cumplido con la normativa vigente porque se han limitado a aplicar las tarifas que aparecen publicadas en el BOE. Es decir, el cálculo está bien porque lo hice yo y las compañías obran correctamente porque hacen lo que yo digo.
Así llevan robados más de 35 millones de euros a las familias en España. Y el robo continúa…
Como veremos en próximas entregas, este escándalo, siendo vergonzoso y muy significativo que pueda ocurrir, es uno menor de los muchos que han cometido y vienen cometiendo las empresas eléctricas. Otros nos han costado y nos cuestan mucho más dinero a los españoles y se vienen realizando gracias a la ayuda que le prestan a las eléctricas no solo los políticos sino también bastantes jueces, entre ellos algunos bastante conocidos.
En estos días en los que se habla tanto de patriotismo hay que recordar que, por muy alto que levante una bandera, no es patriota sino un traidor quien roba o quien permite o ayuda a que se robe a sus conciudadanos.
* Juan Torres es catedrático de Economía Aplicada en la Universidad de Sevilla
* Crónica agradece al autor poder compartir sus opniones con nuestros lectores
El éxito económico alemán es la ruina para millones de alemanes y para el resto de Europa y el principio del fin de la democracia en Europa. Y lo lamentable es que esto no es la primera vez que ocurre
El éxito y gran rendimiento de la economía alemana en los últimos años, incluso en medio de una crisis global tan fuerte como la que hemos vivido, es indiscutible. Y no cabe duda de que se debe a que ha conseguido consolidarse como una gran potencia exportadora.
En estos momentos, Alemania es el tercer exportador mundial (tras China y EEUU) y también el tercer importador. En 2014 representó el 7,2% del comercio mundial (frente al 11,3% y 10,6% de China y EEUU, respectivamente). El porcentaje que representan sus exportaciones sobre el PIB alcanzó el 45,7% en 2014 y las importaciones el 39,1% (frente al 32% y 29,6% de España, por ejemplo). Eso significa que su grado de apertura (medido como el porcentaje del PIB que representa la suma de sus exportaciones e importaciones) es del 84,8%, el más alto de todos los países más ricos del mundo y 23 puntos porcentuales más que el de España.
Alemania tuvo un superávit comercial equivalente al 8% de su PIB en 2014, a diferencia de lo que ocurre en las demás grandes potencias económicas. China, muy por detrás, lo tuvo del 3,5%, pero otras tuvieron déficit, como el Reino Unido (-6%), Estados Unidos (-4,5% del PIB), Francia (-3,4%) o España (-2,4%). La magnitud de este excedente se percibe teniendo en cuenta que desde 2000 hasta finales de 2015, según las últimas previsiones, habrá sumado unos dos billones de euros.
La buena marcha de la economía alemana en su conjunto se manifiesta también en la evolución de la deuda pública que, al contrario de lo que está sucediendo en la casi totalidad de las demás grandes economías, se va reduciendo, habiendo bajado en plena crisis (de 2010 a 2014) cinco puntos y medio (del 80,5% al 74%).
En el imaginario colectivo, los éxitos alemanes se suelen explicar recurriendo a la idea de que su pueblo es especialmente laborioso y ahorrador a diferencia de lo que ocurre con otros, y en especial con los del sur de Europa, de quienes siempre se dice que trabajamos menos, que dependemos de las ayudas alemanas y que gastamos más, viviendo por encima de nuestras posibilidades.
No se suele señalar, sin embargo, que la economía alemana ha llegado a ser una gran potencia gracias a las ayudas y generosidad de otros pueblos. Concretamente, gracias a las deudas que nunca devolvió, es decir, a que cientos de miles de trabajadores de otros países trabajaron gratis para levantar a una Alemania entonces destrozada por su propia responsabilidad. Una generosidad que luego los poderosos alemanes niegan a otros pueblos. Y, sobre todo, se oculta que el éxito de la economía alemana se reparte muy desigualmente entre los propios alemanes, de modo que una gran parte de ellos (y sobre todo de ellas, como mostraré enseguida) soporta condiciones laborales y sociales cada vez peores y menos satisfactorias.
La superioridad de la industria alemana sobre sus competidores se suele explicar por dos tipos de factores. Por un lado, por sus salarios reducidos, algo que se ha podido conseguir gracias a las reformas orientadas a disminuir la capacidad negociadora de los trabajadores que se vienen realizando desde la reunificación; y gracias también a la llamada ley Hartz que consolidó los trabajos basura o minijobs. Por otro, por la mejor relación calidad/precio de las exportaciones alemanas que se deriva de su especialización en productos de alta gama o "nobles", que se pueden vender incluso aunque su precio aumente. Y, finalmente, porque además de eso la industria alemana externaliza (es decir, produce fuera de sus fronteras) un buen porcentaje de los componentes de su producción (el 52% en 2012).
Un estudio reciente muestra concretamente que los bajos salarios explicarían el 40% de la ventaja de Alemania respecto a Francia y las demás razones el resto (France et Allemagne : une histoire du désajustement europeen).
Gracias al establecimiento de condiciones de negociación laboral cada vez más asimétricas, los trabajadores alemanes siguen cobrando como media un 3% menos que en 2000 en términos reales, es decir, teniendo en cuenta la subida de precios, y se ha calculado que gracias a ello la masa salarial ha perdido alrededor de un billón de euros en esos últimos euros, en beneficio lógicamente de las diversas rentas del capital.
Como he dicho, la ley Hartz abrió paso a la generalización de los minijobs, auténtico trabajo basura que disimula la realidad del empleo alemán. Hoy día hay unos 7 millones de este tipo de empleos y unos 4,5 millones trabajadores ganando menos de 450 euros mensuales por 24 horas de trabajo a la semana, con un salario/hora de unos 5,6 euros de media. El 90% de quienes ocupan estos empleos trabajan menos de 20 horas semana y en el 75% de los casos tienen un salario menor a 8,5 euros por hora.
Estos minijobs se caracterizan porque en ellos el salario bruto es igual a salario neto, es decir, que no comportan ningún tipo de cotización y, por tanto, prácticamente ninguna cobertura de derechos sociales. No hay bajas remuneradas por enfermedad ni por cualquier otro tipo de situación. Y los derechos pasivos que generan son ridículos: la pensión a que daría derecho el haber trabajado 45 años en uno de estos minijobs sería de 150 euros mensuales.
Las mujeres soportan de modo especial este trabajo precario. Ocupan las dos terceras partes de todos los minijobs y para tres de cuatro mujeres empleadas en ellos ese empleo es la única fuente de ingreso.
La intensidad del empleo femenino en los minijobs significa que las mujeres son totalmente dependientes de los hombres a la hora de recibir prestaciones sociales. Eso explica que el 84% de las mujeres que sólo tienen estos empleos basura estén casadas (frente al 60% de todas las mujeres alemanas). Y es de destacar también que este tipo de empleo basura tiende a ser permanente, es decir, que frena casi completamente la movilidad social ascendente: un tercio de las personas empleadas en minijobs siguen estándolo después de 10 años y el 50% después de seis años.
Aunque es verdad que los minijobs han hecho que aumente la tasa de empleo de los mujeres (del 62% en 2002 al 71,5% en 2012) lo cierto es que se reparten el mismo volumen de trabajo porque una gran parte están empleadas a tiempo parcial, con una media de 19 horas semanales y con un salario de 5,6 euros de media.
La consecuencia de todo ello es que Alemania se ha convertido en uno de los países europeos con mayor desigualdad y que se alcancen niveles récord de pobreza. Actualmente hay unos 12,5 millones de pobres (que ganan menos de unos 900 euros mensuales), y un millón más de alemanes pobres en 2013 que ocho años antes. Y también destaca en este ámbito el mayor sufrimiento de las mujeres, destacando la situación de las madres no casadas, pues el 40% de ellas son pobres. En una gran potencia económica como Alemania, el 20% del total de sus ciudadanos y los dos tercios de los desempleados no tienen ningún patrimonio.
Pero para garantizar el éxito exportador alemán no sólo ha hecho falta disminuir los salarios de sus trabajadores sino también imponer una regla de moderación salarial a los países de su entorno, bien porque compite con ellos o porque en ellos externaliza parte de su producción, como señalé. Y de esa manera resulta que el "éxito" de la economía alemana se convierte en el principal factor de inestabilidad de la economía europea: al ser una economía excedentaria debería subir salarios y al no hacerlo lo que hace es obligar a que los tengan que bajar los países deficitarios, que necesitarían subirlos para mejorar el rendimiento de su economía.
Para terminar, resulta que Alemania tampoco coloca el excedente que genera en su propia economía y eso no sólo impide limitar la desigualdad y la pobreza, sino que también provoca otras grandes deficiencias en materia de infraestructuras y de capital social. El excedente lo dedica a financiar a los demás países para que puedan comprar sus productos (190.000 millones de euros en 2014) o, como antes de la crisis, a que sus bancos hagan negocio alimentando burbujas especulativas.
En definitiva, el éxito de la economía alemana tiene unos claros paganos: los asalariados alemanes y especialmente las mujeres, sus grupos sociales de rentas más bajas, las economías y países que la rodean y que han sido tan torpes de aceptar el predominio político e institucional de sus grandes grupos económicos y financieros. Y no sólo eso: el modelo que Alemania impone al resto de Europa acabará con el proyecto europeo en su conjunto porque éste no puede sino naufragar cuando se basa en la asimetría y en la divergencia, como viene ocurriendo. Y, sobre todo, porque para favorecer constantemente a los grandes grupos económicos y financieros hace falta desmantelar la democracia.
El éxito económico alemán es la ruina para millones de alemanes y para el resto de Europa y el principio del fin de la democracia en Europa. Y lo lamentable es que esto no es la primera vez que ocurre.
* Juan Torres es catedrático de Economía Aplicada en la Universidad de Sevilla
* Crónica agradece al autor poder compartir sus opniones con nuestros lectores
Resulta muy difícil sorprenderse por algo en la política española actual pero saber quién es uno de los últimos compañeros de viaje del PSOE de Pedro Sánchez rompe una nueva frontera.
Me refiero a que, con motivo del fichaje de Piketty por Podemos, el PSOE ha informado, según he podido leer en la prensa, que también trabaja con Larry Summers para preparar su programa económico.
Ya sabíamos a quién había encargado Pedro Sánchez que prepare sus propuestas económicas: Angel Ubide y Jordi Sevilla, dos personas muy inteligentes y magníficos profesionales pero ambos empleados al servicio de grandes empresas y grupos financieros. Sorprendió que el nuevo secretario general del PSOE renunciara a dar un barniz más claramente socialista a su programa pero incluso de ahí a lo del antiguo colaborador de Clinton y ejecutivo del Banco Mundial hay un largo trecho.
Summers es un machista que tuvo que dimitir como presidente de la Universidad de Harvard por las críticas que recibió después de afirmar públicamente que las diferencias entre la posición que mujeres y hombres ocupan en la ciencia se debe a condiciones innatas y no a circunstancias sociales o culturales (más información aquí).
Pero no solo es un machista.
Como Secretario del Tesoro estadounidense derogó la famosa ley Glass-Steagall que separaba a la banca comercial de la de inversión, una medida que permitió que se dieran gran parte de los problemas financieros que provocaron la crisis de 2007. Y, por si eso fuera poco, vetó en varias ocasiones (por cierto a iniciativa de una mujer, Brooksley Born) que el Congreso regulase el mercado de derivados, las "armas de destrucción masiva" (en palabras del financiero Warren Buffett) que terminaron dinamitando a la economía mundial en estos últimos años. El documental Inside Job da cuenta detallada del papel de Summers como desencadenante de todo lo que ha ocurrido (más información aquí). El propio Clinton reconoció con el tiempo que Summers le había asesorado inadecuadamente.
Y no paran ahí las fechorías que ha cometido Summers a lo largo de su carrera como economista al directo servicio de los más poderosos sin importarle las consecuencias de sus actos ni sus efectos sobre los seres humanos.
En diciembre 1991 firmó un memorándum interno en su condición de Economista en jefe del Banco Mundial en el que recomendaba que los residuos tóxicos producidos en los países ricos se desviaran a los países pobres por tres razones:
- Los costes de la contaminación dependen de los ingresos que se pierden por ella y si el país es pobre los que se pierde por ella es menos. Textualmente decía: "Creo que la lógica económica detrás del vertido de una carga de basura tóxica en el país de menor salario es impecable, y debemos hacernos cargo de eso".
- Los países pobres tienen demasiada poca contaminación: "Siempre he pensado que los países menos poblados de África están en gran medida sub-contaminados, la calidad del aire probablemente es extremadamente e ineficientemente baja en comparación con Los Angeles o México DF".
- En los países en donde hay menos esperanza de vida la preocupación por factores que puedan ponerla en peligro con el tiempo es menor (Más información y el texto completo del memorándum aquí).
Summer, además, ha dado muestras de que actúa como un cínico para ocultar los verdaderos problemas que genera la industria financiera de la que vive o que es un ignorante. En una conferencia con banqueros centrales que se celebró en 2005, el entonces economista en jefe del Fondo Monetario Internacional, Raghuram Rajan, hizo una exposición muy brillante en la que advertía de los riesgos de una gran crisis inminente. Summers tomó la palabra cuando acabó, lo atacó duramente llamándolo ludita antimercado, despreciando sus preocupaciones y diciéndole que el control que proponía para evitar la crisis solo conseguiría reducir la productividad del sector financiero.
Este es el gran economista que trabaja con el PSOE de Pedro Sánchez.
Tengo la completa convicción de que en España es muy necesario que haya un partido socialista fuerte y en condiciones de sacar adelante medidas que mejoren el bienestar de los grupos sociales más desfavorecidos. Pero ¿qué políticas de igualdad se pueden esperar de un partido que se asesora de machistas como Summers? ¿qué tipo de políticas económicas puede llevar a cabo quien está en nómina de los grupos económicos y financieros más poderosos de España y el mundo? ¿qué freno a las crisis pueden poner quienes en lugar de controlar a los grandes capitales les dan todo tipo de facilidades? ¿qué avance social y qué consuelo a las clases populares puede traer quien no tiene corazón y desprecia la vida de los más pobres? ¿Y qué éxito político puede tener un partido que se asesora por alguien tan tonto que piensa que el planeta en su conjunto no se verá afectado si se contamina en su sito en lugar de en otro?
Espero que los miles de socialistas españoles honestos tomen nota de todo esto y no se dejen llevar por quienes en realidad son los causantes de los problemas que tenemos.
* Juan Torres es catedrático de Economía Aplicada en la Universidad de Sevilla
* Crónica agradece al autor poder compartir sus opniones con nuestros lectores

